“Yo Capitán”, retrato crudo de la migración africana; competirá en los Oscar

Por Tere Jaramillo

Qué oportuno es el retrato cinematográfico que realiza el director italiano Mateo Garrone con “Io Capitano”, “Yo capitán”, la película que representará a Italia a mejor película extranjera en los Oscar.

Si bien la migración es un tema que ya ha sido abordado por cineastas pocos son los trabajos que se han hecho con los migrantes africanos, como lo es el caso de “Yo Capitán” mostrando la odisea que pasan miles de migrantes que cruzan el mediterráneo para llegar a Europa. Garrone asume el desafío de mostrar la problemática de migración que Europa continuamente trata de tapar.

Seydou y Moussa, dos primos senegalenses emprenden un viaje para lograr sus sueños en el continente europeo. El viaje está lleno de penuria, angustia y deshumanización. La idea central de la película es esa pero su contenido es mucho más profundo. Ninguna escena está demás, ni los detalles que le dan los toques artísticos a la obra como lo es el trabajo fotográfico logrado por Paolo Carnera. Los colores conforme a la intención de la escena van cambiando. Así cuando viajan en el desierto hay luz intensa mientras que cuando están en la cárcel los colores son más negros reflejando toda la brutalidad de las cárceles libanesas.

“Yo capitano” recurre a las costumbres y la mitología senegalesa donde los personajes principales encuentran la esperanza y las fuerzas para resistir lo que pasan.

No se puede dejar de lado la música (Andrea Farri) que acompaña a lo largo de la película y que en momentos es la protagonista para realzar las escenas de dolor, angustia, alegría y esperanza.

Sin duda alguna, “Io Capitano” es una película cruda y a la vez esperanzadora. Cuando está el clímax de la deshumanización, del salvajismo aparecen las acciones de salvación como lo es la empatía y la solidaridad. Hacer ver que el individuo no deja de serlo por cruzar la frontera de un país.