Catar encubre la criminalización de Manuel Guerrero Aviña por su orientación sexual y condición de salud

La fiscalía catarí ha presentado cargos falsos de drogas contra el ciudadano mexico-británico Manuel Guerrero Aviña para evitar reconocer que fue detenido arbitrariamente, injustamente privado de su libertad y torturado debido a su orientación sexual y condición de salud (VIH+).

Durante la audiencia de este 22 de abril, el fiscal acusó a Manuel de posesión y uso de drogas, basándose en el hallazgo de un cuarto de gramo de metanfetamina que la policía catarí plantó a Manuel durante su detención arbitraria el pasado 4 de febrero.

La acusación se basa en una narrativa poco creíble: según la policía, un “informante secreto” les proporcionó información para revisar a Manuel. Los agentes de seguridad lo encontraron en el lobby del edificio donde reside y, tras una charla casual, Manuel supuestamente los habría invitado a su departamento para mostrarles drogas para su consumo.

Sin embargo, los hechos ocurrieron de manera diferente: Manuel fue víctima de una trampa policial, ya que un agente se hizo pasar por un hombre gay en Grindr y concertó una cita falsa con él. La policía incitó a Manuel a invitar a más miembros de la comunidad LGBT. Al bajar al lobby para el supuesto encuentro, Manuel fue esposado y llevado a su departamento, donde la policía allanó ilegalmente su vivienda, lo torturó y le plantó metanfetamina.

La policía también detuvo a un ciudadano marroquí por tocar el timbre del departamento, acusándolo de intentar actos de “sodomía”, un término despectivo que históricamente se ha utilizado para discriminar a personas homosexuales.

Si se tratara realmente de un caso de drogas, ¿por qué la policía interrogó a Manuel sobre sus parejas sexuales? ¿Por qué se condicionó el acceso a sus medicamentos para VIH a cambio de nombres de otros miembros de la comunidad LGBTQ+ en Catar? Además, ¿por qué la policía creó una cuenta falsa en Grindr?

La fiscalía catarí carece de legitimidad para acusar a Manuel, ya que ha llevado a cabo un proceso indebido: 74 días sin acceso al expediente, 78 días sin intérprete, 38 días sin abogada, una detención arbitraria conforme a la ley catarí y tortura, culminando en la alteración de los hechos.

Durante la audiencia de hoy, la abogada de Manuel solicitó desestimar el caso debido a las múltiples violaciones a los derechos humanos y a la falta de órdenes de arresto y cateo válidas. Esto constituye un arresto arbitrario y un allanamiento ilegal según el marco jurídico catarí.

Se espera que el sistema judicial catarí anuncie la próxima fecha de audiencia para dictar un veredicto o continuar con el juicio. En caso de emitirse un veredicto, hay dos posibles desenlaces:

  • Que el juez desestime el caso, liberando a Manuel debido a las violaciones de sus derechos humanos.
  • Que el juez condene a Manuel a entre 6 meses y 3 años de cárcel, pudiendo imponer la pena de prisión o conmutar la sentencia por deportación.

La fabricación de delitos es una nueva violación de los derechos humanos de Manuel, quien ya ha enfrentado detención arbitraria, privación injusta de libertad, violación del debido proceso, tortura y malos tratos.

Los gobiernos de México y Reino Unido deben continuar tomando acciones diplomáticas para señalar al Estado de Catar por estas violaciones a los derechos humanos, buscando la anulación del juicio y la deportación sin cargos de Manuel Guerrero Aviña.